11/08/2012 - Triple Frontera
Cansada de los abusos, golpes y amenazas de muerte, una adolescente de 17 años contó todo lo que le hacía su padre desde que ella tenía 12 años. Primero lo contó a su madre, pero esta no le creyó y salió en defensa de su esposo.
Luego acudió a su abuela, quien la apoyó en todo y mediante eso, el presunto violador desde ayer está tras las rejas.
Policías de la División Trata de Personas lograron ubicar ayer por la tarde en el barrio Fátima de Ciudad del Este a Emilio Godoy Ibarrola, de 42 años, quien desde hace un tiempo era buscado por la Justicia porque pesaba contra el mismo una orden de detención por el presunto abuso sexual, cuya víctima era su propia hija.
Los agentes recibieron la información sobre su posible paradero. Les dijeron que estaba esperando a su esposa, frente a la escuela Santa Teresa, donde la mujer es docente, por la tarde, al igual que en una institución del kilómetro 7 Monday, de Presidente Franco.
Los policías lo ubicaron sobre una moto de la marca Taiga, color rojo, pero cuando se acercaron, el hombre los descubrió y comenzó a escapar, dejando a su esposa, quien se acomodaba para subir detrás en el biciclo.
Al cabo de unos minutos, la persecución terminó y el hombre fue esposado y dirigido a dependencias policiales. Para hoy está fijada una audiencia con la fiscal de la causa, Emilce Ovelar.
GOLPES, AMENAZAS Y ABUSOS
La vida de la menor, que ahora tiene 17 años, se encuentra marcada por los constantes ultrajes, golpes y amenazas de muerte que recibía de parte de su padre.
Todo esto se inició, según los datos policiales, desde que la niña tenía 12 años. “Según las informaciones que manejamos, su padre llegaba alcoholizado y golpeaba a su esposa.
Cuando la mujer no estaba en la casa, la víctima era su hija”, explicó uno de los intervinientes.
Hace unos meses la menor decidió contar toda la verdad. Se dirigió a su madre, pero esta no le creyó. Le dijo que estaba inventando todo por la forma “argel” en que se comportaba su padre. La docente salió a favor de su esposo.
Como su progenitora no le creyó. Acudió a la madre de su mamá. A su abuela. Quien no dudó un instante y juntas fueron a denunciar el hecho ante la fiscal Emilce Ovelar, el pasado 28 de julio.
Cuando el hombre descubrió la denuncia en su contra salió de la casa y se llevó a su esposa, en tanto que la menor fue a vivir con su abuela. Ayer, luego de mucho tiempo en que estaban tras sus pasos, pudo ser aprehendido.
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