Durante 41 años protegió el Parque Nacional Iguazú, crió a su familia en plena selva y convirtió el respeto por la naturaleza en una forma de vida. A través del recuerdo de su hija Emma, esta es la historia de uno de los guardaparques más queridos y reconocidos de la región. Enrique "Poilo" Miranda falleció a los 72 años, pero su historia continúa inspirando a nuevas generaciones de guardaparques y amantes de la naturaleza.





